La opción para quien quiere previsibilidad: pagas una cuota mensual y evitas cargos por cada consulta o prueba incluida en la póliza. Te ayudamos a comparar precio, cuadro médico, carencias y alcance real de la cobertura.
Un seguro médico sin copagos te ayuda a evitar cálculos cada vez que usas la sanidad privada. Su funcionamiento es sencillo: abonas una prima mensual normalmente superior a la de una póliza con copago y, a cambio, las consultas, pruebas o urgencias cubiertas no generan un cargo adicional por uso.
¿Para quién es la mejor opción?
Suele interesar a familias con niños pequeños, personas que hacen seguimiento médico frecuente, deportistas que acuden a traumatología o fisioterapia y usuarios que prefieren saber desde el primer mes cuánto van a pagar. Si apenas vas al médico, puede compensar más una modalidad con copago bajo.
Sin cargo por acto cubierto
Según cuadro médico
Con autorización si aplica
Presupuesto predecible
Analizamos de forma transparente las fortalezas de este tipo de póliza para que tomes la mejor decisión.
Suma pediatría, especialistas, analíticas, urgencias y pruebas previstas. Cuanto mayor sea el uso, más sentido tiene pagar una prima fija.
Sin copago no significa sin control médico. Algunas pruebas o tratamientos pueden necesitar prescripción y autorización previa.
La modalidad solo compensa si tienes especialistas, hospitales y urgencias útiles en tu zona. El precio no debe ser el único criterio.
Nuestros asesores expertos comparan en tiempo real todas las compañías para darte el precio exacto que necesitas, sin compromiso.